Las compañías gastan millones de dólares anualmente para diseñar, construir y operar centros de distribución, almacenes y operaciones de surtido de pedidos. Estas operaciones sufrirán cambios en sus actividades que impactarán a sus clientes, compañeros y a su rendimiento financiero. El desafío es identificar estos indicadores de cambios y abordarlos antes de que la operación esté totalmente fuera de control.